
A Carlos Denis Molina.
Mira cómo los niños,
en un aire y tiempo de otro tiempo,
ríen.
Cómo en su inocencia,
la Tierra es inocente
y es inocente el hombre.
Míralos cómo al descubrir la muerte
mueren, y ya definitivamente
ya sus ojos y sus dientes
comienzan a crecer junto a las horas.
Deja que ellos guarden sin saberlo,
el secreto último de su inocencia
nuestro último sueño, ya olvidado.
Cuando todo termine,
deja que un niño lleve
nuestra única y última moneda.
en un aire y tiempo de otro tiempo,
ríen.
Cómo en su inocencia,
la Tierra es inocente
y es inocente el hombre.
Míralos cómo al descubrir la muerte
mueren, y ya definitivamente
ya sus ojos y sus dientes
comienzan a crecer junto a las horas.
Deja que ellos guarden sin saberlo,
el secreto último de su inocencia
nuestro último sueño, ya olvidado.
Cuando todo termine,
deja que un niño lleve
nuestra única y última moneda.
2 comentarios:
Ojalá nunca dejemos de ser niñ@s...
Ojalá alimentemos diariamente a esa/ese niñ@ que llevamos dentro...
Ojalá nos permitamos decir las cosas que queremos decir...
Ojalá nos permitamos bailar y cantar cuando y como nos apetezca, independientemente de lo que piense el resto del mundo...
Ojalá lloremos por golpearnos una rodilla para seguir jugando sólo instantes después...
Qué hermoso poema este, tanto amor y tanto sentimiento que cada vez que lo leemos nos conmueve...
gracias por ponerlo a disposición.
Abrazo
José
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