martes, 16 de marzo de 2010

Ultima cita


Ya por el aire navega tu memoria
y todo viene a mí como fue entonces.
Oh! sueño, ensueño, tiempo y tiempo
para siempre y siempre detenido.

Monstruosamente múltiple
se alza
se alzaba el mar sobre los malecones
mordiendo los costados de la tierra.
Y tú tuviste miedo, frío, amor tuviste.
Y amor hubo, miedo, amor, en nuestros corazones.

Cuando entonces por eso
se puebla el mar a tu conjuro
y un aire conocido dispone sus fantasmas,
y yo estoy solo, y la furia del mar puebla la tierra,
seres de niebla, blancos, se sientan a mi lado
y conmigo conversan como hermanos.

Luego vienes tú, flotando como harina.
Y silenciosa y blanca, fina y fría
vas diciendo tu nombre, hermana mía,
y en el aire derramas tu aire triste.

Mas, ya no basta tu nombre y su dulzura
cuando ahora, el recuerdo de todo me golpea.
Tú del mar venida, hecha de bruma acaso,
o de los sueños acaso rescatada,
vete y déjame solo.

Deja morir lo que ha muerto.
Lo que hemos dejado morir,
muerto de frío
del otro lado de los sueños, sueña.
Del otro lado está, y para siempre,
en un aterdecer de mar y olvido.

3 comentarios:

Un tal Iván dijo...

"la playa chica que muere en el gas"
J. Roos

amelie dijo...

Me repito mucho, lo sé. Pero hay poesía en esa imagen. Encoge el alma.

Gracias por ese pedacito de Montevideo que, sabes bien, de alguna forma me pertenece.

Beso grande

El Gato dijo...

Grandote... que lo parió. Qué grande Falco, pero qué grande... y la foto ni te digo.
La playa chica que muere en el mar... Justito frente a Mini, no?
Iván, un abrazo desde Madrid.