viernes 21 de mayo de 2010

Para no pensar lo que debes pensar


Para no pensar lo que debes pensar,
para no decirte lo que debes decirte,
ibas mirando algo que no existe.
Pero debes pensar y oír como se debe.

Mira los árboles.
Tienen hojas verdes ahora
y tú no las has mirado.
Palpaste más de una vez sus troncos
viste latir y subir su savia.
Mira sus hojas ahora.

Qué manía tienes.
Quieres estar en el fondo de las cosas
quieres ver las hojas cuando no existen
todavía.
Te quedarás ciego así, confundido;
olvidarás el verde
la forma de toda cosa, morirás.
Olvidarás todo así, todo.
Mira las hojas.
Tienen forma de hojas
y son verdes.

3 comentarios:

amelie dijo...

"El cielo estaba plomizo y anunciaba tormenta, así que decidió abrir la pequeña ventana sobre las hornallas para que el olor a tierra mojada inundase la cocina y se mezclase con el aroma de la carne mientras ella cortaba los champiñones para la guarnición". (Aldebarán, 10/06/09)

Un tal Iván dijo...

Uy! que lindo texto. Me encanta. Gracias Amelie por eso y por estar siempre es este espacio falquiano.

Un tal Iván dijo...

PD: Me quedé con ganas de leer más.