martes 10 de noviembre de 2009

Un motivo de nuestra infancia



¡Muchachos...!

A la quinta Recaeta,

cada cual con su cometa.

Ay, que la mía no sube.

Ay, que sube

Sube, sube, mi cometa

y no el viento

sino mi corazón

le presta el movimiento.


¡Muchachos...!

Ya no hay quinta Recaeta.

Y sin embargo... Cada uno

de nosotros, tenemos una cometa.


Más allá de los rascacielos

por arriba de los palacios

está el viento.

¡Amigos! ¡El viento...!

Yo tengo veinte cometas.

Subid vosotros las vuestras.

¡Arriba! ¡Al viento!


Tenso el hilo

y un nudo de amor en el corazón,

para pulsar el viento.

¡Amigos! ¡El viento...!


5 comentarios:

Un tal Iván dijo...

"Más allá de los rascacielos
por arriba de los palacios
está el viento.
¡Amigos! ¡El viento...!"

Si amigo, en estos momentos es bueno que nos lo recuerdes, si, está el viento. Y yo voy con mi cometa remendada (se me vino al piso y se estropeó un poco). Pero va a subir y va a parecer nuevita. Va a brillar, vas a ver Líber, te va a gustar.

amelie dijo...

Sé que no te gusta Jaime, pero se me vino a la cabeza eso de "dale más piola que llega hasta el sol". Nada hay mejor que impulsar algo con el 'cuore' para que suba hasta lo más alto...
Un beso grande y cargado de sol otoñal

amelie dijo...

Ah! Linda foto, por cierto...

Anónimo dijo...

tienes la biografía de liber falco q la preciso para la escuela

Anónimo dijo...

dale gil decime