martes 22 de noviembre de 2011

Destino


La tarde declinaba
buscando lentamente
los pliegues de la noche.

Las gentes pasaban presurosas.
Todo en el mundo cumplía su destino.
Sólo tú y yo quedamos en sus bordes.
Mas, miré a mi costado, te busqué,
y ya no estabas a mi lado.

3 comentarios:

amelie dijo...

¡¡¡Qué lindo volver a leerte!!!
¡¡¡Qué lindo volver a mirarte!!!
No desaparezcas tanto tiempo...

Un beso grande desde San Salvador

Alejandro Pinto dijo...

Liber Falco! Genio!

costa sin mar dijo...

acabo de descubrir a este autor
!!!!!!