
La tarde declinaba
buscando lentamente
los pliegues de la noche.
Las gentes pasaban presurosas.
Todo en el mundo cumplía su destino.
Sólo tú y yo quedamos en sus bordes.
Mas, miré a mi costado, te busqué,
y ya no estabas a mi lado.
Belleza, sencillez, rotundidad, inmediatez, intensidad.
3 comentarios:
¡¡¡Qué lindo volver a leerte!!!
¡¡¡Qué lindo volver a mirarte!!!
No desaparezcas tanto tiempo...
Un beso grande desde San Salvador
Liber Falco! Genio!
acabo de descubrir a este autor
!!!!!!
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