
Niña mía, si estás triste
te bajaré una estrella
y a la rueda rueda
jugarás con ella.
Muchachas, muchachos,
a la rueda rueda
que en el pecho suena
toda la música de la tarde
y una alegría azul tiñe las pupilas.
Muchachas, muchachos,
a la rueda rueda.
Que vuestra sea la calle
y toda la vereda.